Las madres de día podrán atender a niños en edad escolar no obligatoria

23/01/2020

El Gobierno de la Generalitat ultima el proyecto de decreto que regulará los espacios de crianza y que ha sido más de dos años parado

Las madres de día podrán atender a niños en edad escolar no obligatoria donde a los núcleos donde no haya escuela
 
 
Las madres de día podrán dar servicio en su domicilio a niños en edad de escolarización no obligatoria fuera del horario lectivo y en pueblos pequeños donde no haya una escuela de segundo ciclo de educación infantil. Esta es una de las principales novedades del proyecto de decreto que ultima Asuntos Sociales y Familias para desencallar la propuesta y regular la actividad. El nuevo proyecto amplía a personas con certificados de profesionalidad la posibilidad de ejercer este servicio, además de los titulados en educación. Así lo explicó el secretario del Departamento, Francesc Iglesies.

Iglesies defendió que el valor de esta normativa es «permitir y regular» una actividad que ya existe y que se tiene que entender como «complementaria». Por eso, entre otros aspectos, se ha ampliado la posibilidad de ofrecer el servicio a los niños de entre 3 y 6 años fuera del horario lectivo y en municipios donde no hay oferta de educación infantil; es decir, que tienen que salir del pueblo para poder ir a la escuela.

Desde el Departamento, que ha recuperado el decreto propuesto por Dolors Bassa el 2017 que no se llegó a aprobar, se considera que la actividad no sustituye la escuela cuna, puesto que abre la puerta a otras franjas de horarios y días, con condiciones más flexibles. Por eso, entiende que no tiene que ser una alternativa en las escuelas cuna.

En cuanto al espacio, se mantiene el mínimo de 70 metros cuadrados. En su momento, la patronal de las escuelas cuna se opuso a regular la actividad, pero Iglesies dijo que ahora «han entendido perfectamente» que no se regula ningún centro, sino una actividad al domicilio particular de una persona y añade «una herramienta más al servicio de la conciliación».

Los requisitos
El decreto sirve, principalmente, para fijar las condiciones de las madres o los padres de día. En el proyecto se mantienen los requisitos de titulación: ser graduados en Educación infantil, Pedagogía o Educación social; o tener másteres en psicopedagogía, crianza 0-3 o atención sòcioeducativa; y la puerta abierta para los titulados en grado superior de Educación Infantil. Como novedad, se quiere permitir a personas con certificado de profesionalidad en dirección y coordinación de actividades de ocio educativo infantil y juvenil, y las que se hayan formado en crianza al hogar –si es homologable por el Departamento. Los titulares del servicio tendrán que presentar un proyecto educativo.

En cuanto a las ratios, el decreto fija un máximo de cuatro niños a cargo y establece las circunstancias excepcionales para acoger cinco. Así, podrán ampliar si el servicio de crianza del municipio rural no tiene hogar de niños, un supuesto que no se tenía en cuenta el 2017, y si cinco niños coinciden solo un máximo de dos horas en el día, hay hermanos al grupo o todos tienen dos años. Se regula que el tiempo de estancia de los niños tiene que ser de entre una y ocho horas diarias.

Las condiciones del espacio que pide el proyecto de decreto no presenten demasiadas diferencias. El piso tiene que tener al menos 70 metros cuadrados y tres espacios diferenciados para las actividades de juego y vida cotidiana, la preparación de los alimentos y la higiene.

El decreto no prevé que las madres de día cocinen los alimentos de los niños que tienen a su cargo, pero si prepararlos para darlos a los pequeños. Las familias tendrán que proporcionar la comida y la madre de día garantizará su conservación, y por eso tendrán que tener formación en seguridad alimentaria y manipulación de alimentos.

Iglesies justificó la necesidad de regular esta actividad con el hecho que la asociación de Hogares de crianza tiene alrededor de 200 socias y ve «unas ganas importantes» de poder ejercer la profesión «con seguridad jurídica».

La normativa se ha desarrollado teniendo en cuenta los países europeos donde ya funciona, como son Alemania, Inglaterra, Escocia o Noruega, y se ha tomado de ejemplo la regulación de Navarra, donde hace tiempo que se estipuló. Iglesies definió el proyecto de decreto como «regulación positiva» que se ha encarado de la manera «más simplificada y menos burocratizada».

A pesar de no conocer a fondo el contenido del nuevo proyecto de decreto, desde la asociación Hogares de Crianza manifestaron «mucha satisfacción» porque se desencalle una normativa pendiente desde hace más de dos años. La entidad recordó que nació para regular este servicio y garantizar la «calidad» para «proteger los niños».